martes, 23 de octubre de 2012

LA VIDA CONSAGRADA


                                                        LA VIDA CONSAGRADA HOY
La vida consagrada hoy es muy valorada  por la iglesia, encontramos en ella un estilo de vida muy diferente, que transmite la luz de Cristo en todos los rincones de la tierra, ejerce una caridad constante; su amor por Cristo a llevado que muchos hombres le den sentido a su vida, y su constante oración hace eficaces las misiones que se llevan a cabo en el mundo entero. Este libro nos presenta muchas realidades de la vida consagrada, aunque el libro este dedicado a los religiosos(as) es también de gran ayuda para nosotros como seminaristas, que aspiramos a una vida sacerdotal que tiene como fundamentos el celibato, la obediencia y en cierta medida la pobreza, y que desde ya debemos comenzar a construir el ministerio y teniendo como fin último el amor. Yo me quiero basar en este ensayo en la oración con esta frase que me llamo la atención: “Orar es hablar de cosas de amor con el que sabemos nos ama” (Santa Teresa del niño Jesús). Hoy más que nunca el hombre necesita del contacto con Dios y esto se da por medio de la oración tanto así que San Alfonso de Ligorio Exclama “Quien ora se salva quien no ora de condena” las personas en la actualidad ya no oran todo se a relativizado y además han entrado un sinfín de ideologías que los hace sentir como seres independientes que no necesitan nada de un ser superior, pero esto es un error el ser humano nunca podrá encontrar reposo si no descansa en el corazón de Dios, este ambiente que genera el mundo a afectado a instituciones religiosas y también a los ambientes eclesiales donde vemos como ya se ora mas poco, el ideal de alcanzar la santidad se a perdido mucho y muchas veces evadimos   a hablar de Dios y preferimos hablar de temas mundos, preferimos muchas veces vernos una película que tener un momento en solas con Dios y como  nuestros corazones se han puesto tibios. Pero esto no debe desanimarnos por que somos una iglesia que esta envía y el señor ira iluminando halos hombres su voluntad, pero no hay que dejar de exhortar al hombre para que busque a Dios ya que es la única manera de que el hombre sea feliz, y también nosotros como seminaristas debemos examinarnos y mirar cómo se encuentra nuestra alma y como esta nuestro encuentro con Cristo, ya que nosotros somos los encargados de testimoniar el amor de Cristo en este mundo.
La vida consagrada necesita de un contacto muy fuerte con la oración ya que de allí es donde sacamos fuerzas para vivir los consejos evangélicos, y en nuestro ambiente clerical nos da fuerza para vivir el celibato y la obediencia, ya que todas las gracias provienen de Dios y hay que pedirlas por medio de la oración. El celibato en la vida sacerdotal es fundamental para tener una vida abierta a los demás, para no dividir el corazón, para tener todo el tiempo disponible al señor y es una manera de donar nuestra vida al señor. La obediencia nos concede una gran libertad, nos permite ver el superior no como a alguien que está para subyugar me sino a alguien que quiere de verdad mi crecimiento espiritual y de quien se vale Dios para que crezcamos en santidad, me gusta mucho esta frase de san Maximiliano kolve “el que obedece nunca se equivoca” porque nosotros en el superior debemos  escuchar la vos de Dios. Este libro de la vida consagrada nos lleva también a tener encuentra cuatro aspecto fundamentales para tener una vida con paz interior los cuales son: la relación con el prójimo, con Dios, con migo mismo y con la naturaleza  nos lleva a tener en cuenta que la vida se irá transformando en la medida en que oremos pero también que la oración nos debe llevar a un encuentro con el prójimo y que nos ayuda a no desentendernos del mundo en el que todos somos necesarios Personalmente el libro me gusto mucho y me lleva a cuestionarme sobre muchas de las actitudes que tomamos  nosotros en el seminario, que están llenas de egoísmo, faltas de caridad pero para eso estamos en el seminario para cuestionarnos y para irnos configurando con Cristo, en la medida en que oremos y además de orar vivamos lo que oramos, iremos descubriendo en nuestras vidas una cantidad de bienes que el señor nos a regalados y de tantos pecados que ya habremos dejado. Este libro no busca sino que comprendamos la importancia de darle toda al señor, sobre todo nos cuestiona a nosotros que somos personas religiosa y que para mundo debemos dar luz la invitación que me queda del libro es a tener una profunda vida de oración y a partir de la oración y de mi esfuerzo y encuentro con DIOS, lo demás se irán transformando.

7 comentarios:

Diego A. Silva dijo...

La oración es el combustible para iniciar el camino de conversión, para permanecer en él... hacia el amor del Padre, en Jesucristo y hacia nuestro hermano...

Unknown dijo...

MUY CHEVERE

Unknown dijo...

que buena vida sigas así y nunca le de pie de fracaso al demonio lucha no sera nada fácil pero si estamos con cristo quien contra nosotros

Germán Noriega dijo...

Necesitamos Santos de verdad!!!!

Jaime Andrés Cárdenas Herrera dijo...

un excelente libro de como vivir la experiencia del seminario.

Unknown dijo...

que bien

checho dijo...

la vida consagrada es una entrega total,como principal fundamento es alcanzar la santidad,animo que si hay una entrega generosa se puede lograr.